Desde hace unos cuantos años, el equipo
del cabalino nos tiene acostumbrados a que las evoluciones que llevan hacia
mediados de temporada no funcionen como ellos esperan. Realmente a esas nuevas
piezas se las podría calificar como involuciones.
Ya desde el año 2010, año en el que un recién
llagado Fernando Alonso peleaba contra unos Red Bull muy poderosos, el equipo introdujo unas mejoras en el
monoplaza del asturiano pero no surtieron efecto y solo la calidad del piloto,
le hizo luchar hasta el final por el campeonato del mundo.

Los años siguientes, a excepción de 2012,
la escudería italiana no consiguió construir un monoplaza lo suficientemente
competitivo y fue habitual escuchar las palabras “a partir de tal carrera las
evoluciones funcionaran y nos acercaran a Red Bull”, pero eso no sucedió. El año
2014 con los nuevos motores aún fue peor y jamás encontraron nada para mejorar.
Esta temporada se presentaron con el SF 15-T
y con unas grandes expectativas de haber acortado las distancias con los todo
poderosos Mercedes. Lo cierto es, que en
los primeros grandes premios parecía que estaban más cerca pero, poco a poco
todo volvió a lo de siempre y pese a que han ido incorporando nuevas
modificaciones lo cierto es, que no solo siguen lejos de los alemanes si no que
Williams se les ha echado encima.
Veremos cómo transcurren las próximas
carreras y si las próximas evoluciones surten efecto o si como dicta la
historia más reciente, las mejoras se transforman en involuciones.

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